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17 oct. 2015

LA MAGIA DE WALDORF




Las escuelas Waldorf destacan por el clima que se respira en ellas. Un ambiente cálido, en armonia, que desprende el conjunto de detalles que se  elaboran cuidadosamente. Los ritmos , la forma de hablar , palabras medidas, el tono calmado, un gesto suave o incluso la forma de moverse las maestras en el aula...generan una energia que se contagia. 

 


Los y las pequeñuelas entran así en un flujo dinámico que les envuelve, acompañados de canciones que inician o finalizan los cambios a lo largo de la mañana. Hay canciones para cada actividad,  una canción para recoger el aula, otra para asearse, hacer pan, comer o para salir al patio.


El esta edad tan tierna de la infancia, todo influye, por eso un ambiente relajado sin gritos, sin prisas y con mucho amor hace que l@s niñ@s puedan sentirse relajados, seguros y desarrollen su juego, su aprendizaje.


La importancia del estado emocional, tanto de las maestras como de los y las niñas es la base de toda la pedagogía Waldorf. Cuidar los detalles es un trabajo arduo que requiere un gran esfuerzo por parte de las maestras o maestros. Detectar el desquilibrio emocional de los niños en el aula (incluso entes de que suceda) y reconducirlo es un proceso que requiere tiempo, tranquilidad y una estabilidad emocional elaborada. De ahí la importancia de la figura del maestro o maestra y su gran valía y es  por eso que  es esencial su formación y bienestar en este tipo de escuelas .