-->

18 oct. 2016

¿QUÉ ES UNA ESCUELA WALDORF? y ¿POR QUÉ ES LIBRE?





Todos los colegios Waldorf son no selectivos, multiculturales, mixtos y ofrecen un currículo global. Es sabido que la diversidad es una características de estas escuelas y un valor añadido, que provoca mayor riqueza y aprendizaje en su


alumnado, mezclando por ejemplo, niños y niñas con más recursos económicos con niños o niñas que tienen menos recursos económicos, que se hacen amigos, se cuidan y conviven juntos...así, cuando crecen, son más empáticos los unos con los otros, favoreciendo la convivencia y la solidaridad.  
Sus otras características es que todos son independientes, comunidades autoadministradas  y sin estructuras de dirección jerarquizada.
Las escuelas waldorf son organismos sociales en evolución y relación recíproca con su medio cultural. Tienen que adaptarse a circunstancias cada vez más diversas y contribuyen de manera significativa al contexto social en desarrollo en el que sencuentran.  Se esfuerzan en cultivcar una libre y nueva conciencia del tiempo, del desarrollo humano y de la comunidad. Por eso son escuelas VIVAS y en movimiento.
Lo que todos las escuelas tienen en común es un enfonque educacional que está radicalmente centrado en el niño o niña y basado en el continuo estudio del ser humano en desarrollo, respetando el ritmo de cada cuál, valorando y validando a todos y cada uno de los niños o niñas. 

¿Por qué es libre la pedagogía Waldorf?

El concepto de una educación libre es, no sólo en el sentido de ser accesible  a todos, sino libre en el sentido de que no sirve objetivo alguno más elevado que el desarrollo libre del individuo. Así, los colegios Waldorf se esfuerzan por hacer realiadad el ideal de una educación libre poniendo el desarrollo del individuo en el centro de su pedagogía. 

Los y las niñas tienen primero que sentirse a gusto en sus cuerpos y después tienen que dominar la coordinación de sus miembros y órganos del lenguaje para que se conviertan en instrumentos de expresión. Para sentirse seguros, primero necesitan sentirse el centro del adulto y de la atención familiar, y a partir de ahí orientarse en un mundo más amplio. Sólo una persona que ha encontrado su propiar identidad individual puede mantenerse sobre sí misma y no ser desorientada y derribada por las tormentas de la vida.
 

Lo que experimentamos en la infancia, para bien o para mal, forma la base de nuestras actitudes como adultos hacia el mundo y hacia las otras personas. 

(Fuente: libro "Educación Waldorf" de Christopher Clouder)