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6 jul. 2017

NUESTRO PROYECTO EDUCATIVO: NUESTROS RASGOS DE IDENTIDAD

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NUESTROS RASGOS DE IDENTIDAD

Somos UN CENTRO EDUCATIVO, que parte de los rasgos de identidad que todas los centros Waldorf comparten:

1.     La escucha activa, puesto que entendemos que hablar y ser escuchado es sanador.
2.   El ritmo, que se entiende como portador de vida, como FLUIR. Y cuanto más me uno a esa vivencia sana del ritmo, más me ayuda a ese fluir con la vida. Por lo que esto implica la sana relación con la naturaleza, a la que se le da mucha importancia.
3.     El ser verdadero, puesto que esa honestidad a la hora de tratar con los niños hace que se cree una relación de afecto sana. Además, sabiendo que los niños imitan tanto lo que ven fuera como lo que somos por dentro, este principio se convierte en un esencial dentro de esta escuela, teniendo siempre presente que debemos ser personas dignas de ser imitadas.
4.    El respeto, partiendo de uno mismo, el respeto hacia los demás, hacia lo que nos rodea y a la naturaleza que nos envuelve.
5.   La libertad de pensamiento, hacia la que conduce la educación que promovemos desde este centro.
6.   Naturaleza y Ecología, integrada dentro y fuera del aula, permite un desarrollo emocional y educativo más integral del ser humano, contribuyento a la concepción de CENTRO EDUCATIVO ECOLÓGICO, que fomenta esta pedagogía, desde el todo a las partes. Así se recicla, se cultiva n el huerto y se cuidan las plantas del jardín.
7.   Sostenible y Sano. Nuestro proyecto arquitectónico desarrolla un modelo arquitectónico que contribuye a la sostenibilidad del Medio Ambiente, al reciclaje y el uso de energías renovables, así como nuestros planes de vida Sana, deporte y comida ecológica.
8.   Laico, en la que todos los niños y niñas, sean de la religión que sean, son bienvenidos. Entendemos que la enseñanza de una religión debe ser algo que, en caso de querer enseñarla, debe hacerse dentro del núcleo familiar, y nunca en la escuela.

9.     Artístico, ya que a través de él, el alumnado se expresa libremente desde infantil a primaria, desde su campo de arte-terapia hasta su interacción con el desarrollo del pensamiento crítico en el adulto.
10.   Aprendizaje con movimiento, pues acorde con la neuroeducación, el movimiento en la infancia es esencial para su desarrollo integral, ayudando a crear una imagen mental, que combinada con la música y la palabra, queda impregnada en nuestro cerebro, sin necesidad de repetición memorística, base de esta pedagogía. En la etapa de primaria, en la que los niños y niñas aprenden conceptos matemáticos estando en movimiento, porque así es como sienten y vivencian lo que están aprendiendo, y cuando se dota de sentido, ese aprendizaje pasa a ser significativo para ellos.
11.   Compromiso, con la contínua formación del profesorado en su actuación personal, emocional y profesional, repercutiendo así en una mejora  constante del centro e integración de las novedades educativas a nivel mundial.
12.  Educación Intercultural, puesto que entendemos que en la ciudad de Córdoba conviven familias de diferentes zonas del mundo y que la educación de los niños y niñas será incluso más rica si se convive con personas procedentes de distintos países.
13.   Educación plural y de justicia. En este punto tenemos que aclarar, que aunque la escuela surja de una iniciativa privada, movida y mantenida por las aportaciones mensuales de padres y madres comprometidos con la infancia y con sus hijos e hijas, nuestra gran aspiración es que esta idea de educación llegue a cuantos más niños y niñas mejor, puesto que la propuesta de escuela que hacemos, es una propuesta pensada y diseñada por y para ellos. Entendemos que puede no ser justo el tener que aportar mensualmente las cuotas, porque son muchas las familias que seguramente compartan esta idea de educación con nosotros y no puedan permitírselo, pero recordemos que las cosas grandes empiezan siendo pequeñas. Nosotros estamos creciendo y, por supuesto, aspiramos a darnos a conocer y a ser un modelo educativo que responda a las necesidades de los niños y niñas de nuestro país. De cualquier forma, respecto a esto último, en la escuela disponemos de un sistema de becas en el que las familias que lo necesiten pueden acogerse.
14.   Sin castigos, porque no nos parecen algo educativo. Siempre se intenta resolver el problema de la forma más asertiva posible, es decir, no se trata de querer llevar siempre la razón, sino expresar nuestras opiniones y puntos de vista ya sean correctos o no, porque todos tenemos derecho a equivocarnos y a aprender de nuestros errores.
15. Educación acorde con el momento evolutivo de cada niñ@.  En este centro educativo, y siguiendo las teorías científicas que lo avalan y que ya son aplicadas en países como Finlandia o Suecia, pioneros en materias educativas, la lectura y escritura no comienza a introducirse hasta cumplidos los 6 años de edad, es decir, en primaria, puesto que entendemos que las fuerzas del intelecto emergen cuando las fuerzas físicas encuentran la armonía. Es decir, los niños de los 0 a los 6 años están movidos por sus fuerzas más vitales que les permiten crecer, sobre todo, a nivel físico, de hecho, el desarrollo físico que experimenta un niño entre los 0 y los 6 años es un desarrollo que no experimentamos en ninguna otra etapa de nuestra vida a esa velocidad, porque crecen brazos, piernas, órganos internos, cabeza, tronco… Y a partir de los 6 años, cuando este desarrollo físico comienza a ralentizarse, las fuerzas intelectivas empiezan a emerger de manera natural en el niño. Antes de esta edad, los niños necesitan que todas sus energías se centren en ese crecimiento físico, de ahí la necesidad e importancia del movimiento libre que lo potencia y permite un desarrollo físico saludable y fuerte, para que así cuando se introduzcan tareas intelectivas, no tengan problemas a nivel físico, como pueden ser los problemas de tonicidad en la espalda, coordinación óculo-manual (ojo y mano, para escribir)…
16.   Sin libros de texto. los redactan los mismos niños y niñas, fruto de la investigación, vivenciación y reflexión de cada materia a tratar. Ninguna editorial marca el ritmo de aprendizaje de los niños/as, sino que se trabajan los contenidos a adquirir, dispuestos en el currículum, y en conformidad con lo exigido por la ley actual de educación.
17.   Sin tareas extra-escolares. La ONU recomienda eliminar de la infancia, toda clase de tareas por las tardes, que impiden desarrollar el juego libre a los y las niñas, así como momentos de creatividad y expansión necesarios para crear adultos sanos.
18. Equipo docente comprometido,  que está en continua investigación y formación personal, emocional y profesional, porque entienden que nunca dejamos de aprender y de descubrir cosas nuevas, porque es mucho lo que podemos aprender cada día, sobre todo de nosotros/as mismos en primer lugar. De hecho, la formación y asistencia presencial a cursos formativos para el profesorado, son tenidos en cuenta y valorados dentro de las tareas como maestro. Se trata de un equipo formado por personas comprometidas con la infancia y con profundos conocimientos sobre la etapa madurativa en la que se encuentra cada niño/a. Además, en los claustros no se habla de etiquetas, sino de capacidades, habilidades y dones que todos los niños y niñas quieren compartir con el mundo.
19.   Sin Etiquetas, el equipo docente desde la observación transparente, limpia, sin juicios, sincera, y hecha con un profundo amor y respeto al niño o niña, se comprometen como maestras waldorf a escuchar al niño/a en todas sus dimensiones, porque es mucho lo que nos puede enseñar cada uno de ellos y ellas si de verdad los atendemos. De hecho, son muchos los dones que trae consigo cada uno de ellos, y las maestras están abiertas a recibirlos y ayudar a potenciarlos. Desde la psicología se conoce con el término de profecía autocumplida o efecto Pigmalión, a la teoría que explica que cuando tenemos una creencia firme respecto a alguien, ésta acaba cumpliéndose, ya que nuestra conducta, inconscientemente, intenta ser coherente con las creencias que sostenemos. Por esta razón, si se le llama a un niño/a “torpe” desde pequeño/a, este crecerá creyendo que lo es, y quizá lo que le ocurra es que desde pequeño/a tenía problemas con la visión y eso hacía que se cayera al suelo fácilmente, o dificultades en el sentido del tacto, y por eso no encontraba su límite corporal, etc. No hay niños/as torpes, ¡los hacemos nosotros!, y este es solo un ejemplo, porque estamos muy acostumbrados a escuchar valoraciones como “este niño es muy tímido/a”, “este otro pega”, “este niño/a es un vago”… De esta forma, las maestras desde este entendimiento, dejan las etiquetas a un lado, y las observaciones las hacen desde el respeto y la transparencia que los niños necesitan para ser entendidos y escuchados.
20.  La evaluación completa,  que se hace de los niños, se realiza partiendo de la observación del proceso de aprendizaje, y en función de las observaciones se hacen informes de cada niño y niña y de cómo ha sido su proceso de aprendizaje en cada materia. Consideramos que nadie puede ser calificado con un número puesto que todos somos diferentes y la manera en que aprendemos también lo es, y no por ello hay niños mejores que otros. Se entiende que todos somos diferentes y todos somos especiales. En ningún caso pretendemos fomentar la competitividad que puede crear el asignar una nota con número a cada niño.
21.   Partiicipatiiva. En esta escuela la participación de los padres y madres es importante  dar sentido a la idea de trabajar de forma coordinada junto con las maestras. Entendemos que la escuela la hacemos todos y todas.