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Infantil



 ¿PUEDEN DESARROLLARSE LOS SENTIDOS DE FORMA VIVA SIN EXPERIENCIAS NATURALES?

El aula de infantil acoge a un grupo reducido de niños de edades comprendidas entre los 3 y 6 años acompañados de dos maestras, pudiendo ofrecer así una atención verdaderamente individualizada, bajo un entorno familiar donde desarrollar su confianza en el mundo y en sí mismos, cuidando así su autoestima, su automotivación y su inteligencia emocional.

La ratio de estas aulas está muy alejada de las habituales en la educación tradicional, llegando incluso a ser de menos de la mitad que en ellas (en torno a 6 a 8 niños por profesional pedagógico).



"CONFIAR EN LAS CAPACIDADES Y TRATARLOS COMO 
PERSONAS CON PLENOS DERECHOS" 
Emmi Pikler.

En esta etapa se pone especial énfasis en que los niños dominen habilidades físicas más que habilidades abstractas intelectuales, para ello alimentamos su fantasía y potenciamos su motricidad a través del juego libre, las actividades artísticas y manuales (canto, pintura, modelado, elaboración de pan, contacto con la naturaleza) y el relato de cuentos.

La música en esta tapa cobra más protagonismo, al igual que los juegos de dedos, las rimas y el cuento. Estará presente en muchas más ocasiones y en mayor complejidad.  En diferentes momentos del día: antes de dear el paseo matutino, después el corro, antes de desayunar, antes del cuento, antes o después de la actividad artística... estas canciones y juegos de dedos están enfocados a practicar un movimineto y un sonido concreto, que repetirán varios días, al igual que las canciones y las rimas. Este aprendizaje cada vez más profundo servirá para afianzar las capacidades lectores-motrices, además de desarrollar las emocionales,  para la siguiente etapa educativa.




La vivencia rítmica y viva de lo cotidiano, de los ciclos del año, la convivencia y el ejemplo de las maestras en su quehacer diario ayudan a los niños a orientarse en el espacio y en el tiempo dando lugar así a un sentimiento de seguridad que perdurará el resto de su vida.

El juego es la actividad natural del niño, por eso le damos mucha importancia. El juego creativo potencia su desarrollo físico, emocional y social, y le permite aprender a través de la investigación, la experiencia y el descubrimiento.

En las escuelas Waldorf, el niño/a es libre en el juego; libre para desarrollar su fantasía e imaginación. A través del juego, el niño/a desarrolla los sentidos, a la vez que descubre las leyes físicas, socializa y se descubre a sí mismo.

Es en el juego donde el niño/a, de manera espontánea, evoca las actividades de los adultos y comprende el mundo en el que vive.